La bancada correísta confirma que su única lealtad no es con el pueblo sino la obediencia ciega a su líder prófugo.
La bancada correísta confirma que su única lealtad no es con el pueblo sino la obediencia ciega a su líder prófugo.
La bancada correísta confirma que su única lealtad no es con el pueblo sino la obediencia ciega a su líder prófugo.
El correísmo es un cánc3r que todavía busca metastatizar en nuestras instituciones. Ver a esa bancada ausentarse en un acto republicano no es solo falta de educación; es la prueba irrefutable de que son enemigos de la democracia. Actúan como una m4fia, no como representantes del pueblo, movidos únicamente por las órdenes de un prófugo de la justicia que desde el exterior teme que la verdad termine de demoler su imperio de mentiras.
¿Hablar de persecución? ¡Es el chiste más cínico de la historia! Durante años, mientras se llenaban la boca de "revolución", diseñaron mecanismos oscuros como el sistema SUCRE para drenar las arcas del Estado. Las denuncias de Fernando Villavicencio no eran alucinaciones; eran la radiografía exacta de un saqueo sistemático.
Conectaron a Ecuador con las redes de lavado de Alex Saab y ahora tienen el descaro de posar como víctim4s. La política ecuatoriana no podrá sanar mientras este grupo siga teniendo voz. Son parásitos del sistema, expertos en el arte de robar y ocultarse tras un discurso populista diseñado para ingenuos.
Ecuador debe sacudirse esta lacra. ¡Ya basta de tolerar a quienes vendieron nuestra soberanía por un puñado de dólares mal habidos! Su tiempo se acabó.
@ladataec 
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