Cabezas: La correísta fiscalizadora de la salud exige cuentas en hospitales ignorando el robo de su líder prófugo
El reciente show de indignación protagonizado por la asambleísta correísta Paola Cabezas en la Asamblea Nacional raya en el colmo del cinismo político.
Quejarse amargamente de que la Policía les bloquea el paso en los hospitales y los recibe bajo extrema vigilancia es una amnesia selectiva insultante. Pretende ahora disfrazarse de incorruptible fiscalizadora de la salud pública, investigando un caos sanitario que ella y los suyos ayudaron a cimentar.
La ciudadanía no tardó en poner las cosas en su lugar con absoluta razón. ¿De qué se asusta la señora Cabezas? Los hospitales públicos no están blindados por capricho, sino por la imperiosa necesidad de protegerlos de quienes históricamente los convirtieron en su botín personal.
La nefasta herencia del correísmo sigue viva en la memoria de los ecuatorianos, quienes recuerdan perfectamente cómo el régimen de su líder supremo hoy prófugo, Rafael Correa, se dedicó a infiltrar operadores políticos, saquear los recursos y dejar a miles de enfermos sin medicinas ni atención digna.
Hoy, defender ese legado de latrocinio y presentarse como mártir de la fiscalización es una burla grotesca al pueblo ecuatoriano. Los verdaderos responsables del colapso sanitario no son quienes custodian las casas de salud, sino los prófugos y coidearios que vaciaron el Estado.
@ladataec

Ayuda a que esta noticia circule
Comparte esta información
No necesitas tener cuenta en La Data para compartir. Envía esta noticia por redes, WhatsApp o correo y ayúdanos a que más lectores estén informados.
Comentarios
0 comentariosNo hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!